El contexto geopolítico actual está condicionado por cambios en el cual el Derecho y las Reglas internacionales están saltando por los aires. El conflicto Rusia-Ucrania -4 años-, Estados Unidos-Venezuela y especialmente el conflicto en curso entre Irán, Estados Unidos e Israel plantea desafíos significativos para la industria vasca. Estos hechos los debemos enmarcar dentro de un contexto en el cual existe una rivalidad manifiesta entre China y Estados Unidos por lograr el liderazgo económico y tecnológico a nivel mundial.
Con una perspectiva global, tenemos la sensación de que todos los acontecimientos que están sucediendo en los últimos años (Rusia, Ucrania, Israel, Gaza, Venezuela, Taiwan, Irán,…) nos están empujando hacia un escenario que no hemos conocidos en décadas, un mundo fragmentado con bloques cada vez más distanciados, con una potencia emergente, China y otra en declive, Europa. Y en la historia podemos ver que estas transiciones no han sido nunca “pacíficas”
En un mundo en el cual donde la estabilidad económica y la seguridad son cada vez frágiles, las empresas vascas deben transformarse y evolucionar para competir en un entorno incierto.
Este texto se dirige a las personas directivas de las empresas vascas, invitándoles a reflexionar sobre como pueden preparase para el futuro y aprovechar oportunidades en medio de este contexto de incertidumbre.
Claves del conflicto: Una mirada global
No pretendemos hacer un análisis exhaustivo del origen y causas del conflicto, pero conviene recordar que las tensiones entre Irán y Estados Unidos vienen desde hace décadas, marcadas por la Revolución islámica en 1979 y la política posterior de sanciones. Israel por su parte, ve en Irán una amenaza a su propia existencia y a su supremacía regional.
El programa nuclear de Irán es un elemento relevante de estas fricciones y desde 2018 el endurecimiento de las sanciones hacia Irán provocó el aumento de las tensiones regionales. Adicionalmente la estrategia de Irán apoyando a distintos grupos en países de la región es otro elemento para tener en cuenta.
Y no podemos obviar un elemento muy importante, China es el primer importador mundial de petróleo e Irán un proveedor muy relevante.
Aunque seguro que existen otros muchos elementos a contemplar, como aprendizaje las empresas vascas deben ser conscientes de la importancia de conocer las claves del conflicto es esencial para anticipar y mitigar riesgos, así como identificar oportunidades en un entorno global cambiante. Y este aprendizaje debería aplicarse no sólo al caso que nos ocupa si no en términos generales. Asimismo la industria vasca debe entender que el problema no es el conflicto de Irán, el problema es el choque que se está produciendo entre dos superpotencias: China-USA
Evolución del Conflicto: Escenarios Futuros
En LKS Next no somos expertos, ni pretendemos serlo, en geopolítica, pero creemos que es importante hacer un ejercicio para identificar posibles escenarios de evolución de la situación actual, desde nuestra perspectiva, limitada, planteamos los siguientes:
- Escenario 1. Guerra limitada de semanas o pocos meses (probabilidad 40-45%). Esta hipótesis se caracterizaría por ataques aéreos continuados, guerra de misiles y drones, presión internacional y movimientos de negociación. Las consecuencias de este escenario serían el incremento del coste del petróleo y del gas, y por ende de la electricidad y un incremento de inflación moderada además de volatilidad financiera, todo ello conllevaría una presión para la industria de este país.
- Escenario 2. Escalada y guerra regional prolongada (30-35% de probabilidad). Se extienden los combates a países de la zona como Líbano o Siria, implicación de Hezbollah. Este escenario implicaría una mayor subida en el precio del petróleo, ¿hasta los 140 $?, una subida de inflación de al menos 1-2 puntos e interrupciones logísticas en algunas cadenas de suministro.
- Escenario 3. Bloqueo prolongado del Estrecho de Ormuz (15-20%) en el cual se ataca a los petroleros y/o se mina el estrecho. Hay que contemplar que aproximadamente el 25% del comercio marítimo mundial de petróleo y el 20% de GLN pasan por este punto. Esto implicaría una subida del precio del petróleo a niveles de hasta 180 $ el barril y un shock en el gas lo cual nos llevaría a una inflación muy elevada y una más que probable recesión.
- Escenario 4. Guerra abierta (5-10%). Entran más actores, una invasión aérea masiva, destrucción de infraestructuras, guerra regional total, con un impacto global externo e inimaginable, al menos para nosotros
La anticipación y monitorización de estos escenarios, o los que sean, permitirá a las empresas adoptar estrategias que mitiguen los riesgos inmediatos y aprovechen las oportunidades
En función de la evolución de estos posibles escenarios: Acuerdo duradero vs Conflicto prolongado vs Normalización de relaciones vs Aislamiento de Irán, … Podrán darse afecciones en las cadenas de suministros, los precios de las materias primas, el estancamiento o no económico de la región, el aumento de los gastos de defensa en Europa y otros países, la reconstrucción. Y ante todos ellos la empresa vasca debe tener instrumentos de monitorización y planificación estratégica que les permita posicionarse favorablemente en un futuro incierto, pero en el que indudablemente existirán oportunidades.
Impacto en la Industria Vasca: Una visión general
La estructura económica de Euskadi es mucho más industrial que la media española, la industria supone el 23-25% del PIB con un peso de las exportaciones muy relevante >35% y en el cual tienen un alto peso las pymes industriales exportadoras.
Los principales canales por los cuales el actual conflicto impactarían en Euskadi son los siguientes:
- Energía. Con subidas importantes del petróleo, gas y electricidad, lo cual afecta especialmente a industrias electro intensivas, que tienen una presencia relevante en el país, por ejemplo, la metalurgia y siderurgia.
- Demanda internacional. Euskadi exporta mucho a Europa y Estados Unidos. El conflicto con toda probabilidad ralentizará la economía global y por lo tanto las exportaciones industriales se reducirían. A esto habría que sumar el foco geopolítico que ha puesto Estados Unidos en España, que pueden dificultar aún más estas exportaciones. A largo plazo, y en función de como se conformen los bloques geopolíticos, la industria vasca podría verse “obligada” a alinearse con alguno de los dos bloques de forma prioritaria (USA vs China).
- Costes logísticos. Previsiblemente el coste logístico se incrementará debido al incremento del precio del petróleo, la reconfiguración de algunas cadenas de suministro, y el incremento de los costes de los seguros, entre otros factores.
- Algunas materias primas también es muy probable que incrementen sus precios y la industria vasca utiliza entre otros materiales como el acero, el aluminio y el cobre que pueden sufrir subidas significativas.
- Inversión empresarial. Las situaciones de incertidumbre geopolítica suelen provocar una prudencia y retrasos en los procesos de inversión a la vez que generan una menor actividad industrial. No debemos obviar que el sector de bienes de equipo es muy relevante en Euskadi.
- Inflación. El incremento de los costes energéticos, de algunas materias primas, generaran un incremento de la inflación, lo cual no es una buena noticia para la industria, ni para la economía en general
Todo lo anterior nos puede llevar a que en el corto plazo sectores como la siderurgia, fundición y metalurgia pudieran verse muy afectados (sectores altamente consumidores de energía). La automoción, con empresas muy relevantes como Gestamp y CIE Automotive, además de un tejido industrial de mucho peso podría verse afectado por una ralentización en la producción de automóviles. Por no hablar de un sector emblemático vasco como es la máquina herramienta que depende de la inversión industrial global.
Pero no todo es negro, a medio plazo esta situación actual puede propiciar cambios estructurales en la economía global que podrían llevar a que Europa acelere su reindustrialización para lograr una autonomía estratégica lo cual podría generar ventajas para la industria vasca. Asimismo, la situación generada en torno al petróleo y GLN podría acelerar la electrificación industrial, el hidrógeno verde y las energías renovables lo cual a su vez puede ser fuente de oportunidades. Europa con alta probabilidad seguirá incrementando su gasto militar lo que beneficiaría a los sectores tecnológicos e industriales y al sector aeronáutico entre otros.
En definitiva, el impacto del conflicto para el sector industrial en Euskadi dependerá principalmente de tres variables:
- Duración del conflicto
- Precio de la energía
- Crecimiento económico europeo
En el corto plazo el impacto será negativo para la industria vasca. A medio y largo plazo podrían aparecer oportunidades industriales vinculadas a la transición energética, la reindustrialización europea y el incremento del gasto militar.
Tenemos algunas dudas en relación a la reindustrialización de Europa, y no tenemos la respuesta a la siguiente pregunta: ¿La reindustrialización es un deseo o realmente es una alternativa viable? Por una parte es claro que Europa debe avanzar en incrementar su autonomía estratégica, tecnológica y económica, pero por otra parte vemos que Europa compite con reglas de juego muy distintas a otros bloques geopolíticos ya que somos importadores de energía mientras que USA es autónoma, Asia tiene el control de materias primas clave, Europa es mucho menos ágil a la hora de potenciar actividades económicas (normas medioambientales, ayudas de estado, etc) Esto nos lleva a plantearnos que la industria vasca debe trabajar alternativas -para el caso de que Europa no avance tan rápidamente como nos gustaría en esa reindustrialización.
Acciones que desplegar para hacer frente a los escenarios descritos
Desgraciadamente no podemos proponer “recetas milagrosas” para hacer frente a esta situación, pero si podemos plantear algunas cuestiones a las que entendemos las empresas vascas deben prestar una especial atención:
A corto plazo…
- Diversificación de proveedores y cadenas de suministro. Las empresas deben diversificar sus fuentes de materias primas para reducir riesgos asociados con interrupciones en las cadenas de suministro. A pesar de que esto entendemos que es necesario, no es fácil, requiere tiempo y más en algunos casos en los cuales algunas materias primas, componentes, IA, etc. están controlados de forma muy relevante por uno u otro bloque.
- Optimización de costos. El análisis y mejora de los costos operativos y la búsqueda de eficiencia pueden ser una clave para que las empresas mantengan su competitividad en estos tiempos de incertidumbre, prestando especial atención -no solo- a la eficiencia energética en sus operaciones.
A medio plazo…
- Alianzas estratégicas con empresas de otras regiones para crear nuevas oportunidades y fortalecer la resiliencia. Esta vía también es adecuada para ganar en agilidad y reducir riesgos para entrar en nuevas actividades relacionadas con los sectores que podrían verse beneficiados por la situación actual.
- Inversión en I+D+i. Invertir en innovación será básico para posicionar a las empresas vascas en situaciones de liderazgo en sus respectivos sectores
A largo plazo…
- Sostenibilidad como pilar estratégico. Adoptar prácticas y enfoques sostenibles como una estrategia de negocio a largo plazo.
- Formación y capacitación de las personas para adaptarse a nuevas tecnologías y a los continuos cambios será esencial para mantener la competitividad de las empresas vascas.
Las acciones anteriores y otras -hemos tratado de ser sintéticos- requerirán en todo caso de una estrategia clara y flexible que marque el rumbo de las empresas vascas para navegar en un entorno volátil. Mas a corto plazo ¿Qué recomendamos a las empresas vascas?
- A corto plazo pongan un foco en la búsqueda extrema de la eficiencia (minimizando el consumo energético, reduciendo la utilización de materiales y componentes “conflictivos,…)
- Dótense de un sistema de vigilancia competitiva (incluyendo la inteligencia geopolítica) que les permita monitorear el entorno de forma continua
- Elaboren un mapa de riesgos para su compañía y tengan establecidos planes de mitigación ante los mismos
- Diseñen una estrategia a largo plazo con criterios de flexibilidad
Y más a corto plazo… analicen como el contexto actual puede impactar en su proyecto estratégico y evalúen la conveniencia de virar el mismo, ralentizar algunos proyectos y acelerar otros si es preciso.
Conclusión General
El conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel representa un desafío significativo para la industria vasca. Sin embargo, también presenta oportunidades para aquellas empresas que sepan adaptarse y evolucionar. Al reflexionar sobre el futuro, es muy importante que los líderes de las organizaciones tengan una actitud proactiva, inviertan en innovación y sostenibilidad, y se preparen para un entorno competitivo impredecible y cambiante, en definitiva, será fundamental el que los líderes de las empresas vascas sean muy ágiles en el diseño e implantación de sus estrategias: AGILIDAD ESTRATÉGICA.
Invitamos a las empresas vascas a reflexionar sobre sus estrategias actuales y a tener en cuenta cómo pueden adaptarse a los cambios en el marco geopolítico y económico que parece que se está gestando. La proactividad, la innovación y la resiliencia serán clave para ser capaces de surfear en el futuro tan lleno de incógnitas que con toda probabilidad nos espera.
